miércoles, 21 de octubre de 2009

Tatuaje

Voy a usar estas dos imagenes como ejemplo, lo que necesitas es una foto con una amplia area de piel y una imagen en negro.


Podemos montar el motivo sobre la fotografía, y con la vara mágica seleccionar la tinta 
que nos interesa:

Después, para que no queden restos de otros colores, lo más seguro es eliminar la capa, 
manteniendo la selección activa. También habríamos podido hacer la selección en la 
imagen rasterizada del motivo y traer sobre la fotografía la selección.

Se crea una nueva capa, se suaviza algo la selección con un calado entre 1 y 1,5 píxeles, 
y se rellena de un color. No debe ser demasiado oscuro, dado que vamos a ponerlo en 
multiplicar, pero se puede corregir después.

Ponemos la capa en modo Multiplicar y bajamos un poco la opacidad. De esta manera, se 
percibe bastante bien la textura de la piel bajo la capa, lo que le da más realismo.

Con transformación libre (Control+T) y la opción Distorsionar, buscamos la manera de 
acomodar bien la forma y tamaño del tatuaje:

Por último, si la zona del cuerpo donde lo hemos colocado tuviese variaciones de 
claroscuro, se puede buscar una correspondencia mejor de la capa superpuesta, pintando 
en élla con las herramientas Sobreexponer y Subexponer, con poca opacidad. Aquí 
sólamente ha hecho falta un par de pinceladas de cada una, con opacidad (exposición) 15%

Y este es el resultado:

No hay comentarios:

Publicar un comentario